Danza oriental

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Clases a cargo de la bailarina y maestra
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¿Qué es Danza Oriental?.


La Danza Oriental es un legado del pasado antiguo que conecta a la mujer occidental, moderna, activa, profesional, con la esencia de lo femenino que no tiene tiempo ni espacio. Es una herramienta que nos revela y nos permite conectarnos con nuestras más profundas raíces, con nuestro ser mujer, nuestra femineidad, nuestra energía. Una sabiduría ancestral que toma la forma de danza, creada por y para la mujer.
Es la personificación de la Diosa Madre, que se manifiesta en los movimientos, el ser y sentir de la bailarina en la cual toma forma. Esa energía que se hace una con la mujer le permite explorar otros mundos, los del sentimiento y las emociones; permite una comunicación sin necesidad de palabras, un expresarse con la mirada, los gestos, la alegría.... La Danza Oriental desarrolla el lenguaje del alma, permite un aflorar del ser de cada mujer, de la madre, la niña, la sabia, la hechicera, la diosa que existe dentro de cada una de nosotras.

¿La Danza Oriental y la Danza del Vientre son lo mismo?


En Uruguay la Danza Oriental se conoce más como Danza Árabe y, a pesar de que el término no sea el más correcto, permite la diferenciación con otras danzas practicadas en el lejano Oriente.


En otros países se bautizó como “Danza del Vientre”, y así es conocida en Brasil y Argentina. En Estados Unidos se la conoce como “Belly Dance”, y en algunos países europeos como “Belle Danse”.
La palabra árabe que designa esta danza es Raqs Sharki, “Danza del Oriente”, por lo que considero más correcto decir Danza Oriental que Danza Árabe.
Las mujeres que practican esta danza, ¿son odaliscas?
Contrariamente a lo que muchas personas piensan, la Danza Oriental no es una danza sexual. Esta danza es una expresión del baile codificado que puede contar una historia con diferentes movimientos del cuerpo. Es sensual pero nunca sexual.
Hay algo que es importante destacar: la danza oriental ha sido muy malinterpretada en nuestra cultura occidental porque se la asocia a la figura de la "odalisca". En nuestra sociedad uruguaya hoy en día continua pasando lo mismo, por lo que se hace necesario dar a conocer este arte para que desaparezca la falsa creencia de que la Danza Oriental es una forma de exhibicionismo erótico que vulgariza a la mujer.
Es importante dejar en claro que existe una notoria diferencia entre una bailarina de Danza Oriental (RA'AQUISA SHARQUIA) y una odalisca (RAQ'QASA); esta última suele ser una mujer que imita la danza o sabe muy poco del tema, creando una atmósfera erótica y comercializando la danza. La bailarina en cambio no tiene como finalidad la provocación sexual si no que busca trasmitir la belleza y la espiritualidad femenina; es conocedora y respetuosa de las tradiciones y de la propia danza.
Podemos considerar la Danza Oriental como una herramienta mediante la cual las mujeres aprenden a explotar sus dones naturales, su femineidad y belleza. Es importante volver a recalcar que no es una forma de exhibicionismo si no que posee una dimensión terapéutica y espiritual heredado de un pasado lejano, en el que el vientre y el útero de la mujer eran algo sagrado y digno de celebración.

¿Qué tipo de mujer puede practicar Danza Oriental?


La respuesta es simple, TODAS las mujeres pueden transformarse en una bailarina oriental. Si puedes caminar también puedes bailar.
Esta danza no discrimina a ninguna mujer, no tiene límites de edad ni requiere un peso ideal para poder aprenderla. Es común que se piense que para ser bailarina es necesario ser joven, bella y de figura delgada; esto es un preconcepto de nuestra sociedad occidental donde la juventud y delgadez son el canon más común de belleza. Eso será de utilidad para quien desea convertirse en modelo, pero no para una bailarina.
Es cierto que el mercado para bailarinas profesionales tiene sus preferencias, no obstante siempre hay un lugar para aquellas bailarinas que no quieren hacer de este arte un trabajo fijo, o para las que simplemente bailan para experimentar los beneficios que esta danza otorga.
En el cercano Oriente los requisitos son otros, el público prefiere bailarinas voluptuosas puesto que nuestro canon de belleza no es del gusto de la cultura árabe.

¿Cuáles son los requisitos para aprender Danza Oriental?


Ser mujer; ser muy paciente con una misma; ser conciente y alegrarse por los logros que se van adquiriendo mediante la práctica; darse permiso para divertirse y expresarse; amar y respetar el cuerpo; tener constancia y aprender de los propios errores sin castigarse ni maltratarse cuando nuestros propósitos aun se ven lejanos. En fin, ser la mejor amiga y aliada de una misma.

¿Cómo se aprende Danza Oriental? ¿Cómo se trabaja en clase?


A través de los años la experiencia me fue enseñando que lo importante no es el resultado, sí el proceso de aprendizaje. Es durante el aprendizaje de un determinado movimiento que la mujer tiene la opción de aprender más sobre sí misma; igualmente va localizando e identificando su cuerpo, y se va acostumbrando a saber dónde están todas sus partes para expresar sentimientos a través de ellas.
Los movimientos se repiten una y otra vez, permitiendo así el desbloqueo de emociones del nivel físico. Con la práctica constante se trabaja todas y cada una de las partes del cuerpo disciplinándolo de tal manera que, acompañando el rítmo de la música, se produce una alegría y felicidad que sólo experimenta quien está bailando.
Durante las clases vamos trabajando desde la expresión de los ojos, pasando por los movimientos ondulantes de cadera, las vibraciones de hombros, los giros de muñecas... y todo disociado, es decir, si se mueve el cuello el resto del cuerpo está quieto y en reposo.
La clase de danza tiene una hora de duración durante la cual se da tiempo y espacio a cada bailarina, el trabajo es completamente personal dependiendo del tiempo de asimilación de cada una. El ritmo de trabajo lo implementa la propia alumna, aquí no existe la competencia ni el llegar todas al mismo tiempo y al mismo lugar. Se promueve la diversión y la alegría, algo infaltable en toda clase de Danza Oriental debido a que la danza lleva alegría en sí misma.
Mi método personal apunta a explotar los dones naturales de la mujer como son la creatividad y la capacidad de transmitir. Por esto aliento la espontaneidad a la hora de bailar; una coreografía puede ayudar a aprender a escuchar la música pero se hace obsoleta a la hora de liberar el alma de la mujer. La creatividad femenina merece respeto y un lugar apropiado donde se desarrolle en todo su potencial, sólo así dará frutos.
La finalidad de las clases es llegar a crear una danza libre que nazca espontáneamente con sólo oír una melodía; es entonces cuando el cuerpo responde a los sentimientos y la bailarina se muestra en todo su esplendor.

¿Cuáles son los beneficios de bailar? ¿Qué voy a conseguir tomando clases de Danza Oriental?


Los beneficios son muchísimos. Voy a numerar sólo algunos de los que considero más importantes:

* Combate el stress
* Alivia la tensión muscular
* Mejora el sistema circulatorio
* Desarrolla la coordinación motora
* Desarrolla el gusto artístico y la musicalidad
* Eleva la autoestima (especialmente indicada para superar problemas de timidez)
* Corrige malas posturas
* Trabaja la sensualidad, tornando a la mujer más graciosa, femenina y delicada
* Favorece los procesos biológicos femeninos
* Mejora la vida sexual de la mujer
* Aumenta la alegría, ya que conecta a la mujer con su Diosa Interior

Esas son tan sólo algunos de los beneficios. Es importante destacar que la Danza Oriental no es un ejercicio de impacto, por lo tanto no lastima las articulaciones y puede practicarse a cualquier edad.

Está recomendado para recuperar la silueta luego del embarazo y para perder peso pero sin ganar masa muscular. Es un ejercicio que redondea las caderas femeninas haciéndolas más firmes y brindando fuerza y control en la zona pélvica, lo que se resume en un mayor disfrute sexual.

Endulza los rasgos y brinda delicadeza a los gestos femeninos, el trabajo constante de manos y brazos termina facilitando el movimiento y haciéndolo más suave y agradable.

Como ocurre en todo proceso curativo en el que se utiliza el cuerpo, si los movimientos no son controlados y realizados del modo correcto pueden terminar lastimándonos. Debido a lo cual es de suma importancia que el aprendizaje de la Danza Oriental esté supervisado por una docente especialista. Si esta danza es ejecutada con posturas incorrectas se lastima la columna. Igualmente se corre el riesgo de perder mucho tiempo y energía en el aprendizaje para finalmente sentirse deprimida y decepcionada. La Danza Oriental debe estar orientada a procurar elevar el nivel de resistencia a la frustración, primer sentimiento que la bailarina debe aprender a controlar. Por eso recomiendo tener mucho cuidado a la hora de elegir el profesional encargado de transmitir la técnica de Raqs Sharki.

Consejos para quienes desean iniciarse en este arte sagrado:

*Investiguen, pregunten, busquen un profesional y exijan conocer su currículo para saber cuál es su trayectoria y experiencia.

*Asistan a una clase de prueba. En muchas escuelas la primera clase suele ser gratuita, aprovechen esa oportunidad. Recuerden que no es lo mismo observar que pasar a formar parte del grupo y probar la técnica en una misma.

*Es imprescindible ver cómo baila la maestra, de última la alumna recibirá influencias tanto técnicas como personales de ese docente. Si la maestra no maneja su arte mucho menos chance de éxito tendrán sus alumnas.

*El ambiente del local debe ser tranquilo y femenino, o sea, debe estar a resguardo de personas ajenas a la clase (eso es importante porque los movimientos de Danza Oriental pueden en principio incomodarnos, mucho más si nos sentimos observadas por extraños).

*El local debe contar con dispensarios e agua o que la alumna lleve una botellita de agua mineral sin gas para reponer el líquido que se pierde durante la clase.

Mi propuesta e invitación es la siguiente:

Mi propuesta es, mediante el aprendizaje y la práctica de la danza oriental, iniciar un viaje que nos lleve a la búsqueda de nosotras mismas, nos permita descubrir la verdadera dimensión de lo femenino que llevamos dentro, nos aproxime a nuestra propia identidad. Podemos recuperar la naturaleza esencial de lo femenino a través de la música, el movimiento y el ritmo.

El Centro Dharma nos brinda un espacio donde nos podemos dar el permiso de disfrutar ser mujer, sacar fuera las emociones y recobrar la confianza perdida. Es una invitación a conocer un mundo hermoso y mágico en el que todas las mujeres somos princesas del Oriente sin importar la raza, edad, silueta, o condición social. No hay que creer que para bailar hay que ser joven, bonita y de bella figura, la única condición para ser bailarina de Danza Oriental es el estar dispuesta a disfrutar de la unión perfecta del cuerpo y el alma femenina.

Prueba una clase gratuita y aprovecha esta oportunidad para integrar a tu vida momentos de bienestar y placer.

Las clases son semanales de 1 hora de duración (traer ropa cómoda y pañuelo para la cadera)




Por horarios o contratos para espectáculos comunícate conmigo al 908 68 20 a partir de las 13:00 hrs.




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